Las fuertes lluvias del martes provocaron encharcamientos, cierres viales y afectaciones en el sistema de transporte en varias alcaldías capitalinas.
El inicio de la semana en la Ciudad de México estuvo marcado por lluvias intensas que afectaron la movilidad urbana y la operación del transporte público. Diversas alcaldías, incluyendo Benito Juárez, Iztacalco y Tláhuac, enfrentaron encharcamientos considerables en avenidas principales como Circuito Interior, Viaducto y Oceanía, lo que provocó congestiones y cierres viales temporales. La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil emitió alertas preventivas y supervisó las acciones de respuesta ante los encharcamientos, además de coordinar el retiro de vehículos varados en puntos afectados. La suspensión del carril reversible en Circuito Interior y las rutas alternas otorgaron opciones para aliviar el tráfico. Paralelamente, el Sistema de Transporte Colectivo activó medidas de seguridad en varias líneas del metro para proteger a los pasajeros ante las condiciones adversas. La alerta por lluvias en la ciudad activa un sistema de monitoreo que clasifica el nivel de riesgo en cinco colores, siendo el naranja y rojo los más preocupantes, y busca reducir los impactos sobre la población y la infraestructura. La atención rápida y coordinada de las autoridades ha sido clave para minimizar riesgos y garantizar la seguridad de residentes y visitantes en un día marcado por el clima extremo.
