Ciudad de México. – Lilia Rubio, intérprete de seis presidentes y la actual presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, ha dedicado casi 40 años a traducir en importantes reuniones internacionales. Con 75 años, su experiencia la ha llevado a ser una figura clave en la comunicación política.
Originaria de Tequesquitlán, Jalisco, Rubio creció en Tijuana, Baja California, y más tarde se trasladó a Estados Unidos, donde su familia administraba un restaurante en Provo, Utah. La familia brindaba apoyo a latinos en necesidad, lo que cimentó en ella un sentido de empatía y servicio.
Rubio regresó a México para estudiar interpretación y, en la década de 1980, debutó en el ámbito internacional con el Consejo Mundial de Paz en Finlandia. En 1994, durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortari, comenzaron sus vínculos con el gobierno mexicano, convirtiéndose en la voz de México en el escenario global.
A lo largo de su carrera, Rubio ha trabajado con mandatarios de diferentes partidos, sirviendo como puente entre culturas y naciones. Reconocida por su profesionalismo, ha interpretado momentos cruciales en la política mexicana y ha sido parte del desarrollo de acuerdos internacionales importantes.
Lilia Rubio continuará su labor, destacando la importancia de su función en un mundo interconectado. Su legado y compromiso con la interpretación presidencial aseguran que su voz siga resonando en los espacios más relevantes.

