Ciudad de México. – Javier Aguirre enfrenta una serie de lesiones en la selección mexicana, con doce jugadores inactivos, pero se concentra en las opciones disponibles para los próximos amistosos. Este fin de semana, el equipo se medirá a Portugal en la reapertura del Estadio Azteca, seguido por un duelo contra Bélgica en Chicago.
El equipo nacional, que ha visto a seis de sus referentes lesionados, entrena intensamente para preparar su desempeño en ambos partidos, que son esenciales para la preparación rumbo al Mundial de 2026. Aguirre mantiene un enfoque positivo ante la adversidad y busca alternativas en su plantilla.
En una reciente rueda de prensa, Aguirre mencionó que aun con las ausencias notables, como las de Santiago Giménez y Edson Álvarez, otros jugadores están listos para aprovechar la oportunidad. Subrayó que “deben surgir nuevos talentos” ante la situación, reafirmando su compromiso de no depender de nombres establecidos.
La baja de algunos jugadores clave, como Luis Malagón, ha permitido el regreso de Guillermo Ochoa, quien busca su sexto Mundial y cuenta con la experiencia necesaria para guiar al equipo. Aguirre expresó su confianza en Ochoa, quien está listo para asumir responsabilidades en el campo.
Además, se sumará Álvaro Fidalgo, un volante de origen español que acaba de naturalizarse. Aguirre destacó su rápida adaptación al equipo y su capacidad para integrarse con los demás, lo que podría resultar valioso en la competencia.

