Los costos del combustible en la Ciudad de México y el Estado de México alcanzan niveles inéditos, afectando a miles de conductores en la región, en un contexto de volatilidad en el mercado energético.
El día 28 de noviembre de 2025, los precios de la gasolina en la Ciudad de México y en varias localidades del Estado de México registraron incrementos notables, situándose en niveles que no se habían observado en meses recientes. La gasolina Premium en la capital superó los 27 pesos por litro, reflejando una tendencia alcista en los costos del combustible, que afecta tanto a consumidores particulares como a empresas de transporte.
En la capital del país, los promedios diarios ubicaron la Magna en aproximadamente 23.78 pesos, la Premium en casi 26 pesos y el Diésel en un poco más de 26 pesos por litro. Algunas estaciones en zonas como Cuauhtémoc y Iztacalco mostraron precios que alcanzaron hasta 27.19 pesos en el caso de la Premium, mientras que en la parte más económica, algunos puntos ofrecían la Magna a 22.49 pesos, permitiendo cierto respiro a los usuarios en medio del incremento generalizado.
En el Estado de México, municipios como Villa Guerrero y Tlatlaya reflejaron los precios más elevados, con la Magna llegando a casi 25 pesos y la Premium y Diésel a 27.60 pesos en algunos establecimientos. La variación en los precios responde a fluctuaciones del mercado y a la dinámica interna de la región, que influye en la distribución de precios en estaciones de servicio.
Este incremento ocurre en un contexto global donde los precios del petróleo y las políticas regulatorias impactan directamente en el costo del combustible en México. La percepción pública destaca la preocupación por el impacto económico de estos aumentos y la necesidad de estrategias para contenerlos. La tendencia sugiere que en los próximos meses, los conductores podrían seguir enfrentando precios elevados en las estaciones de servicio, haciendo más aún urgente la búsqueda de alternativas energéticas y políticas que estabilicen el mercado.
