La proliferacion de engaños en el mercado de rentas y ventas impacta a residentes afectados por el proceso de cambio urbano en la capital.
La creciente gentrificación en la Ciudad de México ha provocado un incremento notable en los fraudes inmobiliarios, especialmente en el sector de rentas. Durante el segundo trimestre de 2025, se denunciaron aproximadamente 660 casos relacionados con estafas en transacciones de bienes raíces, con un aumento del 34% en comparación con el mismo periodo del año anterior. La mayoría de estos fraudes involucran ofertas de alquiler a precios sorprendentemente bajos, en un intento por captar a personas en situación de vulnerabilidad o con necesidad urgente de vivienda. La delegación Cuauhtémoc encabeza las áreas con mayor incremento en precios y casos de estafa, resultado del fenómeno de desplazamiento de antiguos residentes y nuevos desplazados por la expansión de zonas de alta demanda.
Este comportamiento se vincula con el fenómeno de gentrificación, el cual ha acelerado desde 2022, impulsado por la llegada de nuevos inquilinos, como nómadas digitales, y la conversión de colonias tradicionales en zonas de renta temporal y turismo. Como resultado, el costo del metro cuadrado para rentar vivienda subió más del 60% en los últimos diez años, haciendo que muchas familias de origen originen en las periferias o en áreas menos demandadas. Esta situación, además de limitar las opciones de vivienda asequible, ha facilitado que los delincuentes aprovechen la necesidad de los residentes para saltarse las normativas y cometer fraudes.
Expertos señalan que la tendencia al alza en fraudes inmobiliarios refleja el impacto negativo de la gentrificación en la seguridad del mercado habitacional, acrecentada por el aumento en los precios de renta y la migración forzada de comunidades tradicionales, en un contexto donde la capital enfrenta una transformación urbana acelerada y desigual.
