La Ciudad de México amplió el periodo para obtener la licencia permanente, facilitando a los conductores el acceso al documento durante todo el próximo año.
La Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México anunció la ampliación del periodo para tramitar la licencia permanente, permitiendo a los conductores realizar el proceso durante todo 2026. Originalmente prevista para concluir en diciembre de 2025, esta medida busca facilitar a los ciudadanos la obtención de un documento que elimina la necesidad de renovaciones periódicas. La licencia tiene un costo de 1,500 pesos y puede adquirirse en diversos módulos de atención, tanto fijos como móviles, distribuidos en distintas alcaldías capitalinas.
Para quienes tramitan por primera vez, es necesario agendar una cita en línea, presentar la documentación requerida —como identificación oficial vigente y comprobante de domicilio— y acreditar el examen teórico de conducción. Personas con sanciones relacionadas a hechos de tránsito o sanciones por consumo de alcohol no podrán acceder a esta licencia. Dicha medida se integra a un contexto de búsqueda por simplificar trámites vehiculares y promover la movilidad segura en la capital del país.
Este programa tiene una importancia estratégica, pues una licencia permanente contribuye a mejorar la seguridad vial y reduce gastos administrativos para los conductores, que ya no deberán renovar su permiso cada ciertos años. La decisión de extender su vigencia para todo 2026 refleja un compromiso de las autoridades por facilitar procesos y promover el cumplimiento de las normativas de tránsito.
Con el anuncio, la administración capitalina busca fortalecer la circulación legal y ordenada en la ciudad, además de ofrecer mayor comodidad a los conductores en un entorno donde la regulación vehicular busca equilibrar movilidad y seguridad ciudadana.
Es importante contextualizar que la extensión del trámite forma parte de una estrategia paisajística que, más allá de facilitarla trámites, busca promover campañas de seguridad y cultura vial. La permanencia de esta modalidad en 2026 también refleja una adaptación a las necesidades actuales, buscando reducir filas y tiempos de espera, en un escenario donde el tránsito y la seguridad vial continúan siendo prioridad.
