Abogado constitucionalista señala que la propuesta busca centralizar el poder y eliminar contrapesos democráticos.
Ciudad de México, México. Un especialista en derecho constitucional advierte que la inminente reforma electoral impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tiene como objetivo otorgar a Morena el control del Instituto Nacional Electoral (INE) de manera unilateral. Martín Ortiz García, abogado constitucionalista, explicó que la propuesta podría modificar el método de elección de los consejeros electorales, pasando de una designación calificada por la Cámara de Diputados a un voto popular.
Ortiz García detalló en un video difundido por Aula Libre que la actual composición del INE, con consejeros electos por dos terceras partes del Congreso, es un mecanismo diseñado para prevenir la captura partidista. Sin embargo, la instauración de una elección popular para estos cargos podría derivar en la construcción de un “modelo de centralismo autocrático”, similar a los impulsados por gobiernos populistas a nivel global. Según su análisis, esta reforma emana directamente del poder ejecutivo y busca fortalecer los intereses del partido en el gobierno, a diferencia de reformas históricas que surgieron de demandas sociales para democratizar el país.
El abogado señaló que esta modificación al sistema político-electoral mexicano podría replicar el escenario de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde, a través de una mayoría electoral y movilización, un solo partido podría copar la totalidad de los integrantes del Consejo General del INE. “Esto significaría, en los hechos, que ya no tendríamos un árbitro ni siquiera con pretensiones de imparcialidad. Seguramente resultarían electos consejeros alineados al régimen, porque es Morena quien tiene la capacidad de controlar un proceso electivo de esa naturaleza”, advirtió Ortiz.
Otro aspecto central de la propuesta, según el especialista, es la eliminación de la representación proporcional en ambas cámaras del Congreso de la Unión. Ortiz García estima que, de haber estado vigente esta medida en la elección de 2024, Morena habría asegurado la mayoría calificada en el Senado sin necesidad de aliados, y un resultado similar se habría observado en la Cámara de Diputados. El objetivo, según su interpretación, es consolidar un sistema político que trascienda el sexenio actual, en contraste con reformas previas que buscaban ampliar libertades y democratizar la nación.
En fechas recientes, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó la recepción de una primera revisión de la reforma electoral, aunque precisó que la propuesta aún no está concluida. La mandataria mencionó que las discusiones emanadas de los foros de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, presidida por Pablo Gómez, incluyen la reducción del presupuesto para partidos políticos y elecciones, así como la disminución del número de diputados y la resolución del tema de los “plurinominales”, figura con la que la ciudadanía no está de acuerdo.
La reforma electoral propuesta por la administración de Claudia Sheinbaum Pardo se enmarca en un contexto de debate sobre la autonomía de los órganos electorales en México. Históricamente, la creación del Instituto Federal Electoral (IFE), hoy INE, en la década de 1990, fue un hito en la democratización del país, buscando asegurar la imparcialidad en los comicios tras décadas de un sistema electoral controlado por el partido oficial. La posibilidad de que los consejeros sean electos por voto popular genera preocupación entre sectores de la oposición y analistas, quienes temen que esto pueda politizar aún más la organización de las elecciones y comprometer la credibilidad del proceso democrático.
