La escasez de insumos médicos y retrasos en pagos laborales afectan la atención y condiciones del personal en unidades del IMSS-Bienestar en la Ciudad de México.
En diversos centros hospitalarios del programa IMSS-Bienestar en la Ciudad de México, la disponibilidad de medicamentos esenciales como paracetamol, metoclopramida y carbetocina se ha visto seriamente comprometida, generando preocupación entre los trabajadores del sector salud. La falta de estos insumos no solo afecta la atención a los pacientes, sino que también refleja problemas en la gestión y distribución de recursos en los establecimientos.
Adicionalmente, el personal de salud que pasó a formar parte del IMSS-Bienestar desde la transición del Seguro Popular enfrenta dificultades laborales, principalmente por la falta de pagos correspondientes a primas dominicales, días festivos, traslados y horas extras. Desde 2019, estos derechos laborales no se han cumplido, lo cual agrava las condiciones de quienes garantizan el funcionamiento de los servicios.
Este escenario se enmarca en una serie de cambios y ajustes en el sistema de salud mexicano, resultado de la eliminación del Seguro Popular y la transferencia progresiva de servicios estatales a la estructura del IMSS-Bienestar. La incorporación de varias entidades, incluida la Ciudad de México en 2022, ha supuesto desafíos administrativos y de financiamiento, que se reflejan en la atención cotidiana y en la calidad laboral de los profesionales involucrados.
Además, las negociaciones entre los sindicatos y la autoridad se han intensificado para buscar soluciones, aunque aún no se han resuelto aspectos fundamentales como las condiciones generales de trabajo y los pagos pendientes. La protesta del personal de limpieza en varias unidades evidencia las dificultades en la operación de los hospitales, afectando la higiene y, en consecuencia, la seguridad sanitaria de todos los pacientes y trabajadores.
Estas problemáticas reflejan un reto mayor en la gestión de la salud pública, donde la infraestructura, el financiamiento y la atención a los derechos laborales deben alinearse para garantizar una atención de calidad a la población.
