Este 15 de septiembre, la plaza principal de la Ciudad de México fue escenario de un conflicto entre comerciantes ambulantes y personal del gobierno local, horas antes del tradicional Grito de Independencia. La confrontación inició cuando brigadas encargadas del orden intentaron desalojar puestos no autorizados, provocando una reacción de los vendedores que reclamaban su derecho a participar en la celebración popular. La situación escaló rápidamente, resultando en empujones y algunos lesionados, según testigos presenciales. Aunque no se reportan detenidos oficialmente, la tensión continúa en la zona, con los vendedores aún en el lugar, resistiendo la posible intervención de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
Este incidente refleja las tensiones existentes en la capital mexicana por la regulación y permisos para ventas ambulantes, un tema que ha sido recurrente en la administración de Claudia Sheinbaum. La presencia de estos actores en eventos cívicos suele generar debates sobre la seguridad, la movilidad y los derechos económicos de los vendedores informales, que representan una parte importante de la economía local y la cultura popular de la ciudad. La problemática pone en evidencia la necesidad de buscar soluciones equilibradas entre orden y derechos sociales, en el marco de una celebración nacional que une a millones en todo el país.
