Un análisis revela que ciertos puntos concentran la mayoría de los accidentes fatales, destacando la necesidad de rediseñar estas intersecciones para reducir riesgos. Entre enero y junio de 2025, la Ciudad de México registró más de 220 muertes por hechos de tránsito, con una notable concentración en ciertas intersecciones que repiten incidentes año tras año. Datos oficiales y plataformas digitales avanzadas muestran que zonas como Circuito Interior con Eje 2 Norte y Insurgentes Norte con Manuel González experimentan un alto volumen de choques y atropellamientos, indicando un patrón de peligrosidad que requiere intervención urgente. La mayoría de los decesos afectan principalmente a motociclistas jóvenes, quienes constituyen casi la mitad de las víctimas mortales en el período mencionado. La vulnerabilidad de estos usuarios se agrava los fines de semana, especialmente los domingos, en un escenario donde la infraestructura vial y las nuevas rutas de transporte público, como líneas de trolebús, parecen incrementar los riesgos en lugar de mitigarlos. Expertos advierten que el diseño urbano y la atención a los puntos críticos identificados podrían reducir considerablemente estas cifras y evitar tragedias recurrentes en la capital.
