Ciudad de México. – Tres adolescentes de 15 años fueron detenidos por el asesinato de dos hombres en la alcaldía Cuauhtémoc. Estos casos resaltan una alarmante crisis de violencia juvenil en México, donde cada vez más menores se ven involucrados en actividades criminales de alto impacto.
Según Sofía Martínez Paz, directora de la organización Reinserta, el fenómeno del reclutamiento de adolescentes se ha extendido a nivel nacional. Las cifras muestran que la Ciudad de México y otros estados, incluyendo el Estado de México y Jalisco, enfrentan una creciente problemática sin distinciones geográficas o de grupos criminales.
Datos del INEGI indican que entre 2021 y 2023, los casos de adolescentes imputados por delitos aumentaron un 45%, elevándose de 22,654 a 32,852. Los delitos más comunes incluyen lesiones, robo y narcomenudeo, pero los homicidios han empezado a ser más frecuentes entre menores, reflejando una crisis estructural en la protección de la infancia.
La doctora Feggy Ostrosky, académica de la UNAM, relaciona este aumento con el consumo de drogas en etapas tempranas. De acuerdo con estudios, muchos adolescentes involucrados en delitos violentos consumían sustancias ilícitas desde niños, afectando su desarrollo y toma de decisiones.
Finalmente, la falta de un marco legal que tipifique el reclutamiento forzado de menores como delito a nivel federal perpetúa esta problemática. Sin cambios legales, miles de adolescentes seguirán siendo vulnerables al crimen organizado, necesitando urgentes acciones en prevención y atención.

