Personal del INR alerta sobre deterioro institucional, falta de atención y hostigamiento que afecta la calidad del servicio a pacientes en la capital.
En las instalaciones del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) en la Ciudad de México, empleados y excolaboradores han denunciado una situación de deterioro en la gestión del recurso humano y material, así como episodios de acoso laboral por parte de algunos directivos. La problemática ha provocado una creciente preocupación entre el personal, afectando la atención a los pacientes que diariamente requieren servicios especializados de rehabilitación.
El personal ha señalado que la administración del presupuesto por parte del director administrativo contribuye a la falta de insumos, medicinas y condiciones adecuadas, lo que compromete la calidad del tratamiento. Además, recientes denuncias de hostigamiento laboral han motivado que algunos doctores y enfermeros opten por alejarse de sus funciones, ante un entorno que consideran cada vez más hostil y poco colaborativo. Estas situaciones generan un impacto directo en la atención de quienes dependen del hospital para mejorar su calidad de vida.
Para contextualizar, este problema se suma a un patrón de denuncias similares en el sector salud, donde instituciones públicas enfrentan dificultades para mantener condiciones laborales óptimas. La transparencia y la colaboración con las autoridades responsables son clave para revertir esta situación y garantizar un ambiente de trabajo seguro y eficiente, que beneficie tanto al personal como a los pacientes. La situación en el INR pone en evidencia la necesidad de una gestión más profesional y sensible, en beneficio de la salud pública.
