El refugio en Ciudad de México denuncia vulneraciones a los derechos de perros y gatos ante un desalojo sin garantías para su bienestar, generando preocupación por su futuro.
En la Ciudad de México, más de mil perros y gatos podrían quedar sin un lugar seguro tras un desalojo que, según organizaciones protectoras, se realiza sin las condiciones necesarias para garantizar el bienestar animal. El Refugio Franciscano, encargado de la protección de estos animales, denuncia que la acción fue promovida por la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama, pese a existir un acuerdo previo que exigía construir primero un nuevo espacio de resguardo adecuado para realizar el traslado.
Este acuerdo establece que, antes de abandonar las instalaciones actuales, la fundación debía tener listo un centro con módulos, jaulas apropiadas y áreas funcionales para cuidadores, con el fin de prevenir sufrimiento, hacinamiento o negligencia. La institución defensora de los animales se mantiene dispuesta a colaborar, pero condiciona la entrega del predio a la existencia de un recinto nuevo y operante en un plazo de 45 días hábiles.
Asimismo, se señala que una decisión judicial de la Ciudad de México ha sido criticada por omitir aspectos fundamentales del convenio y aceptar exigencias no documentadas, mientras que olvidó obligaciones previamente establecidas para la fundación. La problemática se enmarca en una situación de alta vulnerabilidad para los animales en México, donde cerca de 19.6 millones de perros viven en la calle, debido a la escasez de espacios adecuados y a un elevado índice de abandono.
Este caso refleja la urgente necesidad de fortalecer las políticas públicas y la infraestructuras de protección animal en el país, así como asegurar que los derechos de los seres vulnerables sean salvaguardados en procesos legales y administrativos.
