La inminente salida de vendedores informales ante la expansión urbana para el evento deportivo genera incertidumbre y preocupación económica en la zona.
La próxima Copa del Mundo de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, trae consigo cambios significativos en la Ciudad de México, especialmente en torno al Estadio Azteca. Los vendedores callejeros que desde hace años operan en los alrededores del colosal escenario deportivo enfrentan la posibilidad de ser desplazados, ya que las autoridades han ordenado su reubicación a zonas cercanas para facilitar las obras y garantizar la seguridad durante el torneo.
Históricamente, la zona del Azteca ha sido un punto estratégico para comerciantes informales, que dependen de la afluencia de fanáticos y visitantes. Sin embargo, las expectativas de retorno tras el desalojo son escasas; muchos, como Alejandra Zarazúa, expresan preocupaciones sobre cómo sostendrán sus actividades sin los permisos oficiales y en un nuevo lugar ya saturado por otros puestos de venta. La situación refleja una tensión entre el crecimiento urbano y la economía informal, que caracteriza a buena parte del comercio en la ciudad.
Mientras tanto, en barrios alternativos como Roma-Condesa, otros vendedores aprovechan la llegada del mundial para potenciar sus negocios. Satoru Hasuike, un cocinero japonés con un puesto de ramen popular en TikTok, busca obtener permisos oficiales para operar cerca del Azteca y expandir su presencia en los eventos deportivos internacionales. La competencia por permisos y espacios en el estadio lo pone en una posición delicada, pero también resalta el interés de diferentes actores por participar en la celebración global del fútbol, que sin duda impactará la economía local y la dinámica urbana.
Este proceso de reordenamiento urbano en torno a eventos internacionales despierta tanto oportunidades como desafíos para los pequeños comerciantes, quienes buscan adaptarse sin perder su fuente de ingreso en un escenario de cambios profundos. La reubicación programada del comercio informal ejemplifica las tensiones que genera la transformación urbana en una ciudad que enfrenta retos de inclusión y desarrollo sustentable.
