El plan 2026 prioriza proyectos de infraestructura, sin aumentar impuestos y reduciendo la deuda en el corazón del país.
La administración de la Ciudad de México ha dado a conocer su propuesta de presupuesto para el año 2026, enfocada en ampliar las inversiones en obras públicas y servicios sin incrementar los impuestos locales. El plan, basado en los ingresos del año anterior y en la confianza ciudadana, busca reforzar áreas estratégicas como movilidad, agua, drenaje, seguridad, vivienda y bienestar social. Además, destacan que la ciudad logrará reducir su nivel de deuda, evidenciando una gestión financiera responsable.
Este presupuesto refleja una estrategia que combina el fortalecimiento de infraestructura con un manejo fiscal prudente, en un contexto donde las ciudades buscan cada vez más optimizar recursos para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. La política de inversión sin cargas adicionales para los contribuyentes resulta fundamental para mantener el crecimiento de la capital y afrontar los desafíos urbanos de manera sostenida.
La propuesta se enmarca en un enfoque de desarrollo equilibrado que prioriza la funcionalidad y el bienestar social, promoviendo un crecimiento urbano inclusivo y financieramente sostenible en los próximos años.
