Autoridades capitalinas buscan identificar a quienes perpetraron actos delictivos durante la manifestación, mientras aseguran que la mayoría participó de manera pacífica.
Las autoridades de la Ciudad de México están en proceso de identificar a los responsables de los actos delictivos ocurridos durante la marcha conmemorativa del 2 de octubre, en la que se registraron enfrentamientos, saqueos y daños a comercios en el centro histórico. Hasta el momento, se han iniciado las carpetas de investigación en coordinación con la Fiscalía para determinar las responsabilidades de quienes agredieron a policías, periodistas y civiles presentes en el evento.
Aunque algunas imágenes muestran confrontaciones con uso de objetos peligrosos y explosivos improvisados, las autoridades aseguran que un amplio número de participantes asistió con la intención de rememorar la historia de represión de 1968 y rendir homenaje a las víctimas. La cifra preliminar indica que del total de asistentes, más del 90% actuó de manera pacífica, y solo un pequeño grupo generó disturbios y vandalismo.
El secretario de gobierno, César Cravioto, destacó que los disturbios fueron intentos de provocación y que la respuesta del cuerpo policial fue en defensa de la seguridad pública, sin ceder ante acciones de agresión más allá de lo permitido. Además, resaltó que los daños a comercios, incluyendo saqueos a tiendas y farmacias, son atribuibles a grupos que desviaron el espíritu pacífico de la conmemoración, lo cual resulta incompatible con los objetivos del acto.
Es importante entender que las movilizaciones del 2 de octubre tienen un profundo significado histórico en México, en particular para jóvenes y estudiantes que buscan mantener viva la memoria de su lucha contra la represión estatal. La capacidad de las autoridades de diferenciar entre manifestantes pacíficos y violentos será determinante para garantizar que el evento sirva para fortalecer la memoria y la democracia en el país.
