La capital mexicana recibe críticas de la administración estadounidense por presuntos lazos con cárteles, mientras busca demostrar su mejoría en seguridad.
En un contexto de tensa relación bilateral, la Ciudad de México enfrenta nuevamente acusaciones de vínculos con organizaciones criminales por parte de funcionarios de Estados Unidos. Recientemente, declaraciones del asesor de seguridad de la Casa Blanca generaron controversia al señalar que la capital mexicana estaría gobernada por cárteles criminales, comparándola con ciudades estadounidenses gobernadas por el Partido Demócrata, que supuestamente presentan mayores índices de inseguridad.
Este episodio se produce después de que la justicia estadounidense condenara a Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa, en una decisión que busca fortalecer la cooperación entre ambos países en la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, las autoridades mexicanas rechazan las afirmaciones de que la ciudad esté bajo control del crimen organizado, señalando avances en sus cifras de seguridad en los últimos años.
La Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, aseguró que la Ciudad de México ha logrado reducir casi en un 60% los homicidios desde 2018 y anunció que la Secretaría de Relaciones Exteriores enviará datos oficiales que atestigüen esa tendencia positiva, en respuesta a las acusaciones internacionales. La mandataria también resaltó la importancia de seguir trabajando en la atención de los desafíos de seguridad, pero sin aceptar acusaciones que tergiversan la realidad local.
Este intercambio refleja la tensión en la percepción internacional sobre la seguridad en México y subraya la importancia de contar con datos precisos para evaluar la situación real en la capital y el país.


