Durango, Durango. – Una nueva ola de calor se ha establecido en México desde el 5 de mayo, afectando a gran parte del país con temperaturas que en algunos estados del norte y occidente superarán los 45°C. Este fenómeno climático resalta las variaciones extremas que se están experimentando en diferentes regiones.
Las altas temperaturas se deben a una circulación anticiclónica que atrapa el aire caliente en la atmósfera, inhibiendo la formación de nubes y disminuyendo la posibilidad de precipitaciones. Según la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), esta situación se extenderá hasta el 8 de mayo, después de una ola similar a finales de abril. Mayo es asociado tradicionalmente con el calor intenso debido a la transición hacia la temporada de lluvias.
Las regiones más afectadas incluirán estados como Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa y Guerrero, donde se esperan registros térmicos críticos. En contraste, el centro del país, incluyendo la Ciudad de México, experimentará temperaturas de entre 29 y 32°C, aunque las condiciones urbanas pueden contribuir a incrementar aún más la sensación térmica.
En la Ciudad de México, la SGIRPC ha emitido una alerta amarilla para 10 alcaldías, recomendando precauciones durante las horas de mayor radiación solar. Las condiciones de cielo parcialmente nublado también generan variaciones térmicas a lo largo del día, reflejando la interacción entre sistemas de alta presión y la humedad.
Los efectos de la ola de calor trascienden el aumento de la temperatura. La salud pública se ve comprometida, especialmente para grupos vulnerables, y la demanda de energía eléctrica se incrementa debido al uso de sistemas de enfriamiento. Además, la calidad del aire puede deteriorarse, aumentando la formación de contaminantes. Así, las olas de calor representan un desafío continuo en un entorno climático cambiante.


