Se creará un sistema de puntos de apoyo que beneficiará tanto a ciclistas como a otros modos de transporte, en un esfuerzo por mejorar la movilidad y la inclusión en la zona. La Ciudad de México avanza en la intervención de su infraestructura vial con la instalación de 58 bahías inclusivas a lo largo de la futura Ciclovía Tenochtitlán en Tlalpan. Este proyecto busca conectar el corazón del centro histórico con la periferia, promoviendo un desplazamiento más seguro y accesible para todos los usuarios. Además de facilitar la movilidad de ciclistas, estas bahías están diseñadas para servir a otros transportes como Uber y autobuses, permitiendo a los pasajeros desembarcar sin interferir con la circulación en la ciclovía. La estrategia surge en un contexto de diálogo con diferentes sectores, incluyendo a trabajadoras sexuales, quienes también participaron en la definición de estos espacios. Es importante destacar que estas bahías no están destinadas únicamente a un grupo específico, sino que representan un esfuerzo por mejorar la integración del transporte y reducir obstáculos en las zonas urbanas. La iniciativa forma parte de una serie de medidas que buscan reforzar los derechos de movilidad y fomentar el respeto en el espacio público, además de promover la seguridad durante eventos de gran magnitud como el Mundial de 2026. Este tipo de intervenciones urbanas reflejan el compromiso de la administración capitalina por construir una ciudad más inclusiva y adecuada para toda su ciudadanía, adaptando la infraestructura a las necesidades reales de sus residentes y visitantes.
