La capital mexicana busca combatir la actividad irregular de los “viene viene” mediante nuevas sanciones y programas de apoyo social.
El Congreso de la Ciudad de México ha aprobado una serie de reformas a la Ley de Cultura Cívica con el objetivo de reducir la problemática generada por los franeleros y quienes ocupan indebidamente el espacio público para obtener beneficios económicos. La iniciativa establece que quienes aparten lugares de estacionamiento con objetos, obstruyan las vías públicas o cobren por servicios relacionados con el estacionamiento podrán ser arrestados por un período de 24 a 36 horas, sin opción a multas sustitutas.
Estas medidas buscan proteger a la ciudadanía y garantizar un uso ordenado de las calles, diferenciando claramente entre quienes trabajan en condiciones dignas y quienes generan molestias o riesgos. La implementación incluye además programas de empleo y apoyo a proyectos productivos para quienes ejercen estas actividades, con la intención de ofrecer soluciones sustentables y reducir la dependencia de esta actividad informal.
La actividad de los franeleros en la Ciudad de México ha generado más de 2 millones de pesos semanales, en muchos casos terminando en manos de organizaciones delictivas. Los datos reflejan un incremento del 80% en las remisiones a autoridades por estas conductas desde 2019, evidenciando la gravedad del problema y la necesidad de acciones firmes. Autoridades y legisladores consideran que estas reformas son un paso crucial para recuperar la convivencia en las calles y mantener el orden en la urbe.
