Un impacto eléctrico causado por una tormenta afectó las operaciones aeroportuarias y generó caos vial en la capital mexicana, afectando a miles de pasajeros.
Este fin de semana, las intensas lluvias que azotaron la Ciudad de México y el Estado de México provocaron alteraciones en las actividades del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), donde una descarga eléctrica impactó una torre de control, causando una falla eléctrica significativa. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes informó que, como consecuencia, una de las pistas principales fue cerrada desde las 18:04 hasta las 20:00 horas para garantizar la seguridad y permitir tareas de mantenimiento.
Durante la tormenta, se registró un impacto adicional en la torre de control por un rayo, pero los sistemas de comunicación de emergencia permitieron mantener contacto con las aeronaves y coordinar las operaciones. Como medida de precaución, se suspendieron los despegues en ese período para priorizar los aterrizajes en curso, reanudándose las actividades normales poco después, con aviones despegando hacia su destino.
Las lluvias también generaron alertas en múltiples alcaldías de la capital, principalmente en Iztapalapa, Tláhuac, Venustiano Carranza y Gustavo A. Madero. En estas zonas, las precipitaciones alcanzaron los 90.75 mm, provocando inundaciones que afectaron viviendas y servicios básicos. La situación obligó a activar diversos niveles de alerta de riesgo y a coordinar esfuerzos de protección civil para mitigar los efectos de las lluvias extremas.
En un contexto más amplio, estas condiciones climáticas han puesto de relieve la vulnerabilidad de la infraestructura y la importancia de la planificación urbana en zonas susceptibles a fenómenos meteorológicos extraordinarios. La frecuencia e intensidad de las lluvias en la región han incrementado en años recientes, señalando la necesidad de adaptar las estrategias de gestión de riesgos ante eventos meteorológicos severos que afectan la movilidad y seguridad de la población.
