La renovación de la avenida Calzada de Tlalpan busca mejorar la movilidad y conectar diferentes vías ciclísticas, impulsando un sistema de transporte más sostenible.
La construcción de la ciclovía Gran Tenochtitlán en la Ciudad de México continúa su progreso, con la finalidad de convertirse en un eje fundamental para la movilidad en la zona sur de la urbe. Este proyecto contempla la revitalización de la calzada Tlalpan, con una inversión significativa en infraestructura que favorece tanto a ciclistas como a peatones. La vía, que recorrerá más de 34 kilómetros en ambos sentidos, se conectará con cinco ciclovías existentes, fortaleciendo así la red de transporte urbano no motorizado.
La intervención incluye la adecuación de banquetas, la instalación de jardineras y grupos de árboles que actuarán como barreras naturales, además de nuevas áreas de iluminación y paradas de transporte público. Gracias a estos trabajos, se estima que la cantidad de ciclistas que transitan por la zona podría incrementarse entre un 20 y 30 por ciento, contribuyendo a reducir la congestión vehicular y las emisiones contaminantes.
Este avance en infraestructura forma parte de un enfoque integral que prioriza la seguridad y accesibilidad para distintas formas de movilidad. La apuesta por ampliar y conectar las rutas ciclistas responde también a experiencias internacionales, como la transformación de París durante los Juegos Olímpicos, donde las bicicletas se consolidaron como una opción de transporte eficiente y segura en la ciudad. La creación de más de 300 kilómetros de ciclovías en la capital mexicana, a través del plan ciclista 2025-2030, refleja un compromiso por promover una movilidad más sustentable y saludable.
El proyecto busca unir zonas clave del sur y centro de la ciudad, facilitando el acceso a diferentes puntos de interés y fortaleciendo la cultura de la bicicleta como un medio de transporte cotidiano y seguro para los habitantes.
