La tragedia en Iztapalapa dejó varias víctimas, entre ellas un menor en estado crítico; las autoridades investigan las causas del accidente.
La ciudad de México reportó un incremento en el saldo de víctimas fatales tras la explosión de una pipa de gas ocurrida en la delegación de Iztapalapa. Con la actualización más reciente, el número de fallecidos se elevó a 27, mientras que decenas de heridos permanecen en recuperación o en hospitales. La mayoría de las víctimas tenían heridas por quemaduras y trauma, incluido un niño de 2 años que se encuentra en estado de gravedad en un hospital de Texas.
El incidente se produjo cuando el camión, que transportaba casi 50 mil litros de gas, volcó en la Calzada Ignacio Zaragoza y posteriormente explotó. La causa exacta del volcamiento aún es objeto de investigación, aunque las primeras hipótesis apuntan a una posible pérdida de control del conductor, quien manejaba a alta velocidad. Sin embargo, videos de vigilancia muestran que el vehículo circulaba a una velocidad moderada antes de la explosión, lo que genera dudas sobre las causas reales del accidente.
El conductor del camión y otros involucrados han sido sometidos a peritajes para esclarecer cuáles fueron los factores que precipitaron la tragedia. La explosión también dejó una huella profunda en la comunidad, especialmente en la familia de una anciana que intentó proteger a su nieta en medio del caos, pero sufrió quemaduras graves y perdió la vida. La situación ha motivado a las autoridades a reforzar las inspecciones en transportes peligrosos y a revisar protocolos para prevenir accidentes similares en la ciudad.
Este tipo de incidentes resaltan la importancia de cumplir con estrictas normativas de seguridad en el transporte de sustancias peligrosas, ya que una falla puede tener consecuencias catastróficas para las comunidades cercanas y el medio ambiente.
