Ciudad de México. – Investigaciones recientes sugieren que es posible adquirir conocimientos durante el sueño, lo que podría tener implicaciones significativas en el aprendizaje y la modificación del comportamiento. Estudios han mostrado que las personas pueden retener información mientras duermen, afectando su rendimiento al despertar.
Una de las investigaciones más relevantes fue liderada por la neurocientífica Anat Arzi en 2014. Durante su estudio en el Instituto Weizmann de Ciencias, descubrió que los fumadores expuestos a un aroma que combinaba cigarrillos y pescado en descomposición durante la noche redujeron su consumo de tabaco en más del 30%. Este hallazgo sugiere que la exposición sensorial durante el sueño puede influir en las decisiones posteriores.
Emma Peters, de la Universidad de Berna, ha explorado la idea de enseñar durante el sueño REM a través de soñadores lúcidos. En sus experimentos, los participantes que recibían instrucciones para realizar actividades físicas durante sus sueños mostraron mejoras notables al despertar, superando a grupos de control.
Un estudio más sorprendente sobre el aprendizaje en sueños fue realizado por Konkoly, Paller y otros colaboradores. Estos investigadores lograron comunicarse con soñadores lúcidos, quienes respondían a preguntas y resolvían problemas matemáticos mientras aún dormían. Electroencefalogramas confirmaron que los participantes no estaban despiertos, lo que plantea interrogantes sobre la capacidad de aprendizaje en estados de conciencia alterados.
El potencial de aprender en el sueño podría abrir nuevas vías para el desarrollo personal y la educación. Con investigaciones en curso, es pertinente cuestionar cómo podríamos aprovechar estos descubrimientos para mejorar el aprendizaje y la resolución de problemas en la vida diaria.


