El futbolista francés expresa su indignación y compromiso por proteger a su familia frente a la discriminación.
Allan Saint-Maximin, delantero del Club América, ha alzado la voz tras un presunto acto de racismo dirigido hacia una de sus hijas en la Ciudad de México. A través de Instagram, el futbolista francés compartió su angustia y firmó su compromiso de proteger a su familia ante cualquier forma de odio.
Aunque los detalles del incidente son escasos, su mensaje resuena con millones que luchan contra la discriminación. Saint-Maximin enfatizó que la verdadera problemática no reside en el color de la piel, sino en los pensamientos que fomentan el odio.
El próximo partido del América, programado para el 31 de enero, plantea inquietudes sobre posibles acciones del club en apoyo al jugador y su familia.

