La Ciudad de México mantiene una clasificación de alertas para proteger a su población del frío extremo, con instrucciones específicas según la intensidad del clima.
La Ciudad de México cuenta con un sistema de alerta temprana que clasifica en cinco niveles las condiciones climáticas relacionadas con bajas temperaturas, con el fin de activar medidas preventivas y proteger a su población. Este esquema, desarrollado por las autoridades locales, va desde condiciones de frío moderado hasta fenómenos severos, y está diseñado para proporcionar información clara y oportuna a los habitantes.
El nivel verde indica temperaturas por encima de 6 grados Celsius, representando condiciones normales en la capital. La alerta amarilla se activa cuando el frío alcanza cifras entre 4 y 6 grados, sugiriendo precaución ante potenciales daños menores si se combina con otros factores. La advertencia naranja se emite ante temperaturas de 1 a 3 grados Celsius, cuando el impacto en estructuras frágiles puede ser mayor. La alerta roja, en temperaturas de -2 a 0 grados, señala fenómenos que causan daños evidentes. Finalmente, la alerta púrpura representa condiciones extremas, con temperaturas iguales o inferiores a -3 grados Celsius, que ocasionan riesgos graves para la comunidad.
Además de las alertas, las autoridades de protección civil han establecido recomendaciones específicas para la población en cada nivel. Durante la fase amarilla, se recomienda hidratar la piel, evitar cambios bruscos de temperatura e incrementar el consumo de frutas y verduras ricas en vitaminas A y C. Cuando la situación alcanza alertas más altas, es conveniente vestir al menos tres capas de ropa de algodón o lana, mantener ventilación en calefactores y usar productos para proteger la piel. También se aconseja acudir a los centros de salud ante malestares y mantenerse comunicados en caso de emergencias, mediante los números 911, Locatel y la línea de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil.
Este sistema integral busca reducir riesgos y garantizar la seguridad de los habitantes en temporadas de frío extremo, promoviendo acciones preventivas fundamentadas en la intensidad del clima.
