La celebración tradicional genera cierres y cambios en el servicio del transporte público, afectando a miles de feligreses y usuarios en zonas clave de la capital.
Cada 28 de octubre, la veneración a San Judas Tadeo en la Ciudad de México congrega a un gran número de devotos, provocando una significativa afluencia en la Iglesia de San Hipólito, ubicada en una de las zonas más transitadas del Paseo de la Reforma y Avenida Hidalgo. La movilización masiva de feligreses impacta en la circulación vial y en la operación del transporte público, especialmente en las principales avenidas y calles aledañas.
Para facilitar la concentración de las personas y garantizar su seguridad, las autoridades metropolitanas implementaron modificaciones en los servicios del Metrobús en varias líneas. Los usuarios deben planear sus desplazamientos con anticipación, ya que las líneas 1, 3, 4 y 7 presentarán interrupciones, con rutas alternas y servicios provisionales desde las primeras horas del día hasta la noche. La medida busca también evitar mayores congestiones vehiculares en la zona de influencia del templo, donde se esperan miles de asistentes.
Esta celebración, que tiene raíces en la devoción popular, adquiere relevancia debido a su impacto en la movilidad urbana. La actividad refleja la importancia cultural y religiosa que aún tiene esta fecha en la vida de miles de creyentes, consolidándola como uno de los días de mayor afluencia en la capital. La planificación de los desplazamientos y el uso de vías alternas, como Avenida de los Insurgentes y Eje Central, resultan clave para reducir molestias y facilitar la movilización en esta jornada.
