Proyecto Salesiano señala que hasta el 50% de indigentes en algunas zonas podrían ser de origen estadounidense.
Tijuana, Baja California. Un notable incremento en la presencia de ciudadanos estadounidenses en situación de calle se ha detectado en Tijuana, según informes de organizaciones civiles. La administradora del Proyecto Salesiano, Claudia Portela, estima que hasta el 50 por ciento de las personas que deambulan en ciertas áreas de la ciudad podrían ser de origen norteamericano, identificados principalmente por su idioma y rasgos culturales.
Este fenómeno, que se ha vuelto más visible en la zona Centro, especialmente en las cercanías de la Zona Norte y la canalización, preocupa a las autoridades y trabajadores sociales debido a la juventud de muchos de los afectados. Portela detalla que una parte significativa de estas personas enfrenta problemas derivados del abuso de sustancias, lo que acelera el deterioro de su salud física y mental.
El Proyecto Salesiano, que brinda apoyo alimentario a personas en situación de vulnerabilidad, ha observado esta tendencia de manera recurrente. Aunque no se puede generalizar, el desayunador ha identificado que un segmento considerable de quienes acuden a solicitar ayuda se encuentran en esta condición, muchos de ellos jóvenes.
La situación actual contrasta con años anteriores, donde los grupos de extranjeros en las calles eran menos numerosos. El fácil acceso a sustancias ilícitas en algunas zonas de la ciudad se señala como un factor que contribuye a la permanencia y visibilidad de esta población en condición de indigencia.
La problemática de las personas estadounidenses sin hogar en ciudades fronterizas mexicanas no es nueva, pero el aumento reportado en Tijuana subraya la complejidad de los flujos migratorios y los desafíos sociales que enfrentan ambos países. Factores como la falta de acceso a servicios de salud mental y tratamiento de adicciones en Estados Unidos, junto con la búsqueda de alternativas económicas o personales, pueden influir en esta migración hacia el sur. La presencia de comunidades de apoyo y recursos en ciudades como Tijuana, aunque limitados, también puede ser un factor de atracción para individuos en situación de vulnerabilidad.
