Ciudad Victoria, Tamaulipas. – La detección de un segundo caso de gusano barrenador del ganado en Tamaulipas, reportado en un equino en el municipio de Altamira, ha provocado un nuevo retraso en la reapertura de la frontera para la exportación de ganado hacia Estados Unidos. El titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura (SDR) de Tamaulipas, Antonio Varela Flores, confirmó el hallazgo, que se suma al primer caso registrado el 31 de diciembre de 2025 en Llera.
El nuevo caso se presentó a unos 40 kilómetros de Aldama, una zona ganadera importante. Aunque Varela Flores atribuyó la infección a larvas foráneas y descartó un contagio autóctono, se implementaron medidas de contención, incluyendo un área focal de 20 kilómetros y una zona de amortiguamiento de 40 kilómetros con restricciones para la movilización de animales.
“No podemos exportar todavía. Esto retrasa un poco más esa apertura de fronteras, pero estamos trabajando también para darle a nuestro ganado en forma local una buena venta”, señaló el funcionario. Se estima que si no hay nuevos casos en 15 días, la alerta podría desactivarse en seis semanas.
El primer caso, detectado en un becerro en Llera, fue el primero en un estado con estatus de exportador vigente, lo que generó preocupación en el sector agropecuario nacional y la intervención del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA).
La plaga ha sido detectada también en el Estado de México y Jalisco, generando un aumento en retenes y controles de movilización de ganado, considerado crítico por la Asociación Mexicana de Productores de Carne.
El impacto económico en Tamaulipas es significativo. Las exportaciones de ganado han disminuido drásticamente desde 2015. La expectativa de recuperar el mercado estadounidense se ve ahora postergada.
El tema ha escalado a nivel presidencial. La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo conversó con su homólogo estadounidense, Donald Trump, sobre la preocupación por la plaga y se comprometió a acelerar la construcción de una planta de moscas estériles en Tamaulipas, programada para mediados de 2026, como medida de control biológico para normalizar el comercio.
