Los habitantes de Rancho 40 enfrentan escasez de agua y transporte en su jornada diaria.
Los residentes de Rancho 40, al sur de Rosarito, luchan por servicios básicos tras 30 años de abandono. Carecen de agua potable, drenaje y pavimentación, lo que complica su vida diaria. Según Félix Manuel Cuevas, habitante de la zona, el transporte público es inexistente, obligando a muchos a caminar más de media hora.
La falta de agua se ha vuelto insostenible, ya que las pipas son costosas. También se solicita mejorar el acceso a la comunidad, que se vuelve intransitable durante las lluvias. Cuevas, sin empleo desde el cierre de su fábrica, espera que las autoridades atiendan las graves necesidades de más de 500 familias en la zona.

