Autoridades recomiendan inspeccionar aparatos de gas y asegurar ventilación adecuada para prevenir riesgos.
Tijuana, Baja California. Autoridades de Protección Civil de Tijuana emiten una advertencia sobre el riesgo que representa el monóxido de carbono, un gas incoloro e inodoro, que puede acumularse en el interior de los hogares, especialmente en aparatos de calentamiento de agua. Edgar Alvarado, jefe del Departamento Jurídico de la dependencia, señala que una mancha oscura en el boiler es un indicativo de desgaste y un potencial peligro para las familias.
El funcionario enfatizó la importancia de la correcta instalación de los boilers, recomendando que estos se ubiquen siempre en áreas bien ventiladas y nunca en espacios cerrados como baños o recámaras, con el fin de evitar la concentración del gas. Adicionalmente, se aconseja cerrar el suministro de gas a los tanques cuando no estén en uso.
El monóxido de carbono, conocido como el “enemigo silencioso”, se produce por la combustión incompleta de materiales que contienen carbono, como el gas natural o el propano, utilizados comúnmente en boilers y calefactores. La exposición a este gas puede provocar síntomas que van desde dolor de cabeza y mareos hasta la pérdida del conocimiento y, en casos severos, la muerte, debido a que interfiere con la capacidad de la sangre para transportar oxígeno.
La ventilación es crucial para mitigar este riesgo. Asegurar un flujo de aire constante en las zonas donde se encuentran los aparatos de gas ayuda a dispersar cualquier acumulación de monóxido de carbono. La revisión periódica de las instalaciones de gas, incluyendo mangueras, conexiones y el propio aparato, es una medida preventiva fundamental para garantizar la seguridad de los habitantes del hogar.
El riesgo de intoxicación por monóxido de carbono aumenta durante las temporadas frías, cuando las ventanas y puertas suelen permanecer cerradas, limitando la ventilación natural. La falta de mantenimiento de los aparatos de gas, así como el uso de equipos defectuosos o improvisados, son factores que incrementan la probabilidad de fugas y la consecuente generación de este gas peligroso.
