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Baja California

Naloxona en CERESOS de Baja California: Una respuesta ante sobredosis

La administración de naloxona en centros penitenciarios de Baja California busca frenar las muertes por sobredosis entre internos.

Por Redacción1 min de lectura
La distribución de naloxona en centros penitenciarios busca reducir muertes por sobredosis entre internos.
La distribución de naloxona en centros penitenciarios busca reducir muertes por sobredosis entre internos.
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Los Centros Penitenciarios de Baja California han implementado la administración de naloxona, un medicamento utilizado para revertir sobredosis, debido al alarmante aumento de este tipo de incidentes en los últimos cinco años. Internos y custodios aplican esta sustancia en un intento por reducir la cantidad de muertes relacionadas con el abuso de drogas.

La situación en los penales de la región es crítica, donde grupos delictivos parecen tener un control notable sobre el territorio, evidenciando una administración ineficaz. Las drogas como heroína, metanfetamina y fentanilo circulan libremente, lo que agrava aún más la crisis en el sistema penitenciario. En contraste, fuera de los centros, la Secretaría de Salud Federal restringe el acceso a naloxona.

A pesar de que la naloxona se utiliza en los CERESOS para salvar vidas, el problema persiste. En el penal de El Hongo, la crisis de consumo de drogas ha llevado a un aumento de muertes por sobredosis, y las últimas estadísticas no reflejan un control adecuado sobre estas situaciones, ni se envían los fallecimientos a Semefo, lo que es ilegal. Esto plantea serias inquietudes sobre la transparencia y el manejo de la información dentro de las instituciones carcelarias.

Desde el cambio de dirección en la Comisión del Sistema Penitenciario, la nueva titular, Lorena Huerta Salas, finalmente ha admitido que se están usando dosis de naloxona para enfrentar el problema, aunque queda por ver si esto se traducirá en medidas efectivas. La falta de un diagnóstico real y datos precisos pone en evidencia una falta de preparación y respuesta ante la creciente crisis.

En medio de un escenario incierto, la necesidad de una revisión exhaustiva del manejo de la naloxona y un enfoque estructural para abordar el consumo de drogas en las cárceles se vuelve urgente. La situación representa un desafío no solo para las autoridades penitenciarias, sino también para la sociedad en general, que busca soluciones efectivas ante un problema en constante aumento.

Con información de elimparcial.com

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