El evento realza el papel del arte en la reconciliación social y la inclusión comunitaria.
El 22 de enero se inauguró en Tijuana un mural que simboliza paz y migración. Enrique Chiu, reconocido muralista, dirigió el evento en Culinary Art School. Este espacio propició el diálogo sobre el arte como herramienta de transformación social.
Chiu compartió su trayectoria en iniciativas culturales que benefician comunidades vulnerables y promueven la paz. En el evento, recibió el título de Líder de Zona de Paz por su labor social.
Referentes del arte y derechos humanos resaltaron la importancia del muralismo en la conciliación social. La jornada, abierta al público, busca unir a la comunidad a través del arte, promoviendo un ambiente de inclusión y reflexión.

