Tijuana, Baja California. – La población migrante haitiana en Tijuana enfrenta serias dificultades sociales, educativas e institucionales, especialmente las niñas y niños que buscan integrarse al sistema escolar, según advirtió Vivianne Petit Frere, coordinadora de Haitian Bridge Alliance.
Petit Frere señaló que la discriminación social, a menudo normalizada, impacta directamente a las familias migrantes. Además, el sistema educativo actual no está adaptado para estudiantes extranjeros, lo que genera rezagos significativos, ya que algunos menores pueden pasar hasta tres años sin asistir a la escuela antes de llegar a México.
Estas barreras no solo afectan el aprendizaje, sino también la salud emocional de los menores. En muchos casos, los niños crecen bajo el cuidado de abuelas u otros familiares, ya que las madres deben trabajar largas jornadas. Esta dinámica, común en su comunidad, está ligada a traumas históricos como la colonización.
Los problemas se suman a carencias estructurales de México, como el analfabetismo y la falta de programas institucionales adecuados para la población migrante. Ante este panorama, la organización comunitaria se destaca como una herramienta clave para el acompañamiento, la orientación legal y el apoyo social.
Se enfatizó la necesidad de crear políticas públicas inclusivas que atiendan integralmente a la niñez migrante y garanticen su derecho a la educación y a una vida digna.
