Tijuana, Baja California. – La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha promulgado un decreto que pone fin definitivo al programa de regularización de vehículos usados de procedencia extranjera, conocidos popularmente como “autos chocolate”. La medida, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF), deroga el acuerdo que inició en 2022 y que permitía la legalización de estos automotores.
El decreto abroga el acuerdo original de 2021 y sus posteriores modificaciones, el cual había facilitado la legalización de millones de vehículos importados de manera irregular, principalmente desde Estados Unidos, en estados fronterizos y con alta migración. Según el texto gubernamental, el programa cumplió sus objetivos de otorgar certeza jurídica, proteger el patrimonio familiar y contribuir a la seguridad pública.
Los recursos recaudados mediante un pago único de 2.500 pesos por unidad se destinaron a obras de pavimentación en municipios participantes. El programa, que estuvo vigente hasta el 31 de diciembre de 2025 y cuyo cierre efectivo es inmediato, benefició a estados como Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Sinaloa, Durango, Nayarit, Michoacán, Jalisco, Zacatecas, San Luis Potosí, Tlaxcala e Hidalgo, regularizando más de 2.5 millones de vehículos.
Esta política fue aplaudida por sectores populares por facilitar el acceso a transporte asequible, pero criticada por la industria automotriz mexicana por fomentar el contrabando y perjudicar las ventas de vehículos nuevos. A partir de ahora, la importación de vehículos usados deberá adherirse a las normas generales de comercio exterior, buscando ordenar el mercado vehicular y priorizar incentivos a la producción nacional.
