Las autoridades han asegurado la propiedad donde se registró la agresión para llevar a cabo las investigaciones pertinentes. A la vista, quedó el triciclo rojo en el que el menor jugaba al momento del ataque, a pocos metros de la reja del domicilio, la cual aún permanece acordonada con cinta policial.
Vecinos del área informaron que los perros rara vez salían a la vía pública y no observaron alguna conducta inusual en ellos previamente, ni indicios de que el niño hubiera provocado el ataque.
Actualmente, Édgar Irineo “N”, padrastro del menor, se encuentra bajo resguardo de las autoridades bajo sospecha de omisión de cuidados.
Los cuatro canes involucrados en el incidente están bajo custodia de control animal. Aún no se ha determinado si los animales padecían alguna enfermedad o si representaban un riesgo para la población que justifique su sacrificio.
