TIJUANA, BAJA CALIFORNIA. – Madres de familia de la Secundaria Pública Número 115, ubicada en el Fraccionamiento Loma Dorada, han alzado la voz para denunciar una grave ola de intimidación, agresiones físicas y un intento de secuestro que han sufrido sus hijos, tanto dentro como fuera de las instalaciones escolares.
Las denunciantes, identificadas como la señora Isela Hernández y Jazmín, señalan como presunta responsable de las amenazas a una alumna del mismo plantel. Según sus testimonios, la estudiante habría iniciado las intimidaciones como represalia después de haber sido objeto de burlas al caerse en el patio de la escuela.
Jazmín relató que el pasado 16 de diciembre, la presunta agresora amenazó de muerte a su hijo y, al finalizar la jornada escolar, envió a un grupo de hombres en un vehículo para intentar secuestrarlo. La intervención oportuna de las madres de familia evitó que el delito se consumara.
Por su parte, Isela detalló que las agresiones contra su hijo comenzaron el 7 de noviembre, inicialmente con hostigamiento verbal, escalando a agresiones físicas a las 13:10 horas, al salir de la escuela, donde fue golpeado por cinco estudiantes. Isela sospecha que estos alumnos fueron enviados por la misma estudiante, quien también habría amenazado a su otra hija.
Las madres de familia acudieron a la dirección del centro educativo para exponer la situación. Sin embargo, la respuesta de la directora, según las afectadas, fue proponer canalizar a los presuntos agresores a atención psicológica o a policía juvenil, o bien, solicitar a los padres de los agredidos retirar a sus hijos de la secundaria. Las madres consideran que la directora desestimó la gravedad de los hechos al argumentar que ocurrieron fuera del plantel.
Ante la falta de una solución por parte de la escuela, las madres han presentado una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado (FGE) contra los implicados en los ataques. Adicionalmente, han exigido la implementación de rondines policiacos en la zona para garantizar la seguridad de los estudiantes. La exigencia se extiende a la Secretaría de Educación de Baja California, solicitando la destitución de la directora por la aparente inacción ante la creciente ola de violencia escolar.
