La investigación revela que un capitán habría recibido pagos para facilitar la descarga de combustible ilícito; las autoridades continúan desmantelando la organización criminal.
En una operación que evidencia la magnitud del delito de tráfico de combustibles en Baja California, las autoridades mexicanas hallaron sin vida a Abraham Jeremías Pérez Ramírez, un capitán de marina señalado por estar implicado en una red delictiva que operaba en la región de Tampico. La investigación revela que Pérez Ramírez habría recibido cerca de 100,000 pesos tras aceptar facilitar la descarga de un buque cargado con hidrocarburos ilegales, en un evento ocurrido en abril de 2024.
El vínculo con esta actividad ilícita aparece en declaraciones de exfuncionarios portuarios y navales, quienes señalan que bajo su mando se permitieron operaciones no autorizadas a cambio de sobornos. La Fiscalía General de la República (FGR) ha señalado que además de Pérez Ramírez, 14 personas están bajo investigación por su presunta participación en el robo y tráfico clandestino de hidrocarburos que, según las últimas acciones, involucraba documentación falsificada y complicidad de autoridades aduaneras y militares.
Desde el decomiso de un buque petrolero en marzo, con casi 63,000 barriles de diésel, las investigaciones se han enfocado en desmantelar una estructura criminal que opera con-actividades sofisticadas para evadir impuestos y la ley. Especialistas consideran que estos hallazgos reflejan una problemática que requiere atención urgente a nivel institucional, dado el impacto económico y de seguridad que genera este tipo de delitos en el país.
Las indagatorias continúan, y las autoridades aseguran que habrá acciones adicionales para detener a más involucrados y desmantelar por completo las redes de comercio ilegal de hidrocarburos en la región.
