La inversión busca reducir el desabasto en hospitales públicos tras retrasos en el suministro federal, garantizando atención médica de calidad.
El gobierno de Baja California ha asignado una cifra cercana a los 200 millones de pesos con el propósito de reforzar el abastecimiento de medicamentos en hospitales públicos de la entidad. Esta medida responde a la problemática de desabasto que ha afectado a diversos centros de salud desde inicios del año, agravada por la transición del sistema de salud federal a la gestión del IMSS Bienestar.
Desde hace varias semanas, la administración estatal ha recibido un importante volumen de medicamentos y insumos, superando el 85% en cobertura para atención médica. Este esfuerzo complementa las rutas de salud implementadas para asegurar una distribución eficaz en todo el territorio, permitiendo atender mejor a la población. La iniciativa se enmarca en una estrategia global por garantizar el derecho a la salud, ante los desafíos derivados de la centralización y las demoras en el envío de recursos por parte del gobierno federal.
El incremento en la inversión y los esfuerzos logísticos han surgido tras denuncias de médicos y familiares en hospitales como el Materno Infantil de Tijuana, donde se reportó que algunos pacientes han tenido que adquirir medicinas por cuenta propia debido a la falta de suministros. La respuesta del gobierno estatal representa un esfuerzo para mantener la estabilidad en la atención sanitaria y evitar que estas deficiencias afecten aún más a los ciudadanos.
Este aumento en el presupuesto refleja la prioridad que otorga Baja California a la salud pública, particularmente en un contexto donde los procesos federales han presentado complicaciones logísticas. La gestión local busca consolidar un sistema de abastecimiento más resiliente y eficiente, asegurando que ningún paciente quede sin el tratamiento necesario.
