Ensenada, Baja California. – Un 5% de los niños presenta TDAH, trastorno que conlleva un estigma asociado. La psicóloga Paz Alonso Serrano, de la Fundación Judy Sharp, resalta la importancia de cambiar la narrativa hacia estas condiciones para ayudar a los menores a desarrollar sus fortalezas en lugar de enfocarse solo en sus dificultades.
Los niños con TDAH enfrentan varios desafíos, como la inatención y la hiperactividad. Sin embargo, estas etiquetas impactan negativamente en su autoestima. Alonso señala que al momento de diagnosticarlos, es fundamental no limitarlos a ser vistos solo como “hiperactivos”. Las etiquetas deben servir para entender sus necesidades y capacidades, no para definir su identidad.
Redefinir el TDAH implica un cambio de enfoque. La psicóloga asegura que no se trata de una falta de atención, sino de una dificultad para gestionarla en un entorno lleno de estímulos. Cambiar esta perspectiva ayuda a crear un ambiente más adecuado que fomente el desarrollo del menor, invitando a las familias a preguntarse cómo pueden apoyar mejor a sus hijos.
Los niños y adolescentes con TDAH poseen fortalezas significativas, a veces ignoradas. Destacan por su creatividad y capacidad de pensar de manera divergente, además de su rapidez mental para procesar información. Cuando están profundamente interesados, pueden hiperfocalizarse intensamente, lo cual puede traducirse en logros sorprendentes en actividades que les entusiasman.
La visión de Paz Alonso invita a reconocer que, detrás de las dificultades del TDAH, se esconden muchas oportunidades. Al cambiar la forma en que se percibe y se trata esta condición, es posible liberar el verdadero potencial de los menores, brindándoles el apoyo necesario para que puedan brillar en sus pasiones.

