La posibilidad de un sismo devastador en California despierta preocupación entre expertos y autoridades.
La Falla de San Andrés, una fractura tectónica de 1,300 kilómetros en California, representa un riesgo significativo de terremotos. Aunque siempre está en movimiento, el peligro se intensifica cuando segmentos permanecen bloqueados durante largos períodos. Los expertos alertan que un sismo de magnitud entre 7.8 y 8.2 podría provocar daños severos en comunidades cercanas.
Las consecuencias inmediatas incluirían colapsos de edificios e interrupciones en servicios esenciales como agua y electricidad. Además, el potencial económico se extendería más allá de California, impactando cadenas de suministro a nivel internacional. La recuperación no solo sería física, sino también emocional, dejando un legado duradero en la población.

