Ciudad de México. – Una abogada que hasta hace unos meses defendió a Ismael Zambada Imperial, alias “El Mayito Gordo”, hijo de Ismael “El Mayo” Zambada, ha sido designada como Jueza Quinta de Distrito en Mexicali, Baja California, tras la elección judicial celebrada en junio pasado.
La jurista se postuló como candidata a Jueza de especialidad mixta y obtuvo una de las votaciones más altas entre los aspirantes a juzgadores federales en el distrito judicial 1 de Baja California, logrando 62 mil 466 sufragios. Durante su campaña, expresó su deseo de ocupar el cargo argumentando que observaba “poco compromiso en las personas que deberían aplicar la justicia”.
Los impartidores de justicia electos por voto popular asumieron sus funciones en septiembre de este año. Sin embargo, un acuerdo publicado el pasado 8 de octubre por el Primer Tribunal Colegiado de Apelación en Materia Penal de la Ciudad de México precisa que la jueza renunció a la defensa de “El Mayito Gordo” el 28 de mayo, cuatro días antes de la elección judicial. La renuncia se aplicó a un procedimiento de ejecución de penas y también a la apelación que se tramitaba en dicho órgano jurisdiccional.
Según su historial, la ahora jueza trabajó en diversos juzgados y tribunales federales de Baja California entre 2007 y 2011, desempeñándose como oficial administrativa, actuaria y secretaria. Previamente a su elección, ejercía como abogada litigante en el despacho jurídico Estrada Casian.
Cabe recordar que “El Mayito Gordo” se declaró culpable en Estados Unidos en abril de 2021 por delitos de importación y distribución de metanfetamina, cocaína y marihuana, siendo condenado a nueve años de prisión en junio del mismo año, aunque quedó en libertad al mes siguiente.
Actualmente, Ismael Zambada Imperial ha interpuesto un amparo para reclamar que su condena de 8 años se encuentre pausada desde su extradición a Estados Unidos. Un Juez de Ejecución suspendió el cómputo de la sentencia el 4 de febrero de 2020, cuando llevaba más de cinco años de prisión en México. La defensa argumenta que, al contabilizar el tiempo cumplido en ambos países, solo le restarían poco más de tres meses de condena.
