Adultos mayores sufren maltrato y robos en el asilo, lo que plantea serias interrogantes sobre su gestión.
El asilo Casa para Ancianos “El Refugio” en Tijuana enfrenta graves denuncias de maltrato y desapariciones. Residentes vulnerables, muchos sin familiares, viven bajo condiciones deplorables, expuestos al abuso de los trabajadores, incluso del pastor José de Jesús Mondragón Martínez. Su incapacidad para denunciar el maltrato es alarmante.
Testigos relatan que ancianos son despojados de sus pensiones y que las donaciones se pierden. Además, hay reports de al menos seis desapariciones, lo que genera incertidumbre entre los que aún permanecen en el asilo. Las condiciones de higiene y salud son críticas, lo que agrava la situación de los internos.

