La crisis migratoria en Tijuana se agrava debido a deportaciones y reunificación familiar. Los cruces ilegales en la frontera de Tijuana persisten, impulsados por la desesperación de deportados que buscan reunirse con sus familias en Estados Unidos. La falta de consideración de la reunificación familiar en las deportaciones ha llevado a muchos a arriesgarse en intentos peligrosos de regresar. Muchos deportados, que vivieron entre 15 y 40 años en EE. UU., reciben apoyo económico de sus familias para intentar cruzar de manera irregular. Las organizaciones advierten sobre el aumento de personas en situación de calle, reflejo de la falta de oportunidades laborales y de documentos en México. El problema humanitario sigue empeorando, afectando especialmente a hombres sin redes familiares en la región.
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