La falta de mantenimiento y inversión en servicios esenciales afecta gravemente a los ciudadanos.
La crisis de servicios públicos en Baja California se agudiza por la falta de inversión en mantenimiento. Desde la llegada de Morena, los problemas en agua, electricidad y seguridad han crecido. Los ciudadanos enfrentan interrupciones de hasta diez días en el suministro de agua y cortes prolongados de energía eléctrica.
Además, la infraestructura deteriorada genera socavones y derrumbes, afectando la movilidad y la seguridad. La atención en salud y educación también se ha visto comprometida, con maestros en protesta y pacientes sin atención oportuna. Aunque algunos avances han sido realizados, siguen siendo insuficientes ante la creciente necesidad de servicios básicos. La situación es crítica, especialmente en áreas como San Quintín y la Zona Costa.

