Fresno, California. – La estatua de César Chávez en la Universidad Estatal de Fresno fue cubierta con una tela negra tras la publicación de acusaciones de abuso sexual en su contra. Este acto refleja cómo su legado se está reevaluando tras décadas de celebrar su contribución al movimiento de derechos laborales.
Las acusaciones surgieron en un artículo del New York Times, donde se detallaron relatos de mujeres que afirmaron haber sido víctimas de abusos por parte de Chávez, quien fue una figura fundamental en la lucha por los derechos de los trabajadores del campo. La respuesta ha sido rápida, con la universidad anunciando que revisará la permanencia de la estatua, un símbolo de su legado.
Saúl Jiménez-Sandoval, presidente de la universidad, destacó la necesidad de reconocer la gravedad de las acusaciones y apoyar a las víctimas. Esta situación plantea un dilema para otras instituciones, como escuelas y estados que celebran el Día de César Chávez el 31 de marzo, con propuestas de cambiar el nombre de la festividad y otros homenajes.
En California, los líderes legislativos están impulsando un proyecto de ley para renombrar el Día de César Chávez. El gobernador Gavin Newsom expresó su apoyo a esta iniciativa, enfatizando la importancia de honrar el movimiento de los trabajadores sin asociarlo con Chávez. En Los Ángeles, la alcaldesa Karen Bass anunció que el día será llamado “Día de los Trabajadores del Campo”.
Las acusaciones de abuso han generado un debate nacional, con acciones concretas en otros estados. Texas eliminará la celebración de César Chávez Day, mientras que en Denver se renombrará el evento a “Día Si, se puede.” Activistas en diversas comunidades instan a reevaluar calles y monumentos nombrados en su honor.
Las denuncias de las mujeres han sacado a la luz un oscuro capítulo de la figura de Chávez, con relatos corroborados por documentos y personas cercanas. La verdad detrás de su legado continúa siendo objeto de escrutinio y revalorización en la sociedad estadounidense.

