El abrupto cierre deja a sus empleados en la incertidumbre, exigiendo compensaciones.
La Cantina de los Remedios cerró repentinamente, afectando a 32 hogares en Tijuana. Trabajadores, incluyendo empleados con más de 28 años de servicio, quedaron sin aviso ni compensaciones. Las audiencias laborales no han prosperado debido a la falta de propuestas por parte de la empresa.
El abogado que representa a los propietarios del local aclaró que la cantina enfrentaba un adeudo de casi cinco años de renta, lo que llevó a su cierre. Los empleados, que reclamaban pagos pendientes, manifestaron su descontento al exterior del establecimiento. La situación se agrava por la incertidumbre y los incumplimientos previos en sus contratos laborales.

