Las reformas incluyen incremento al impuesto sobre nóminas, extensión del impuesto ambiental y homologación del ISABI en todo el estado para fortalecer ingresos y protección ambiental.
En la recta final del periodo legislativo, el Congreso de Baja California Sur aprobó un conjunto de reformas fiscales que entrarán en vigor a partir del 1 de enero de 2026. Entre ellas, destaca el aumento de la tasa del impuesto sobre nóminas, que pasará del 2.5 al 3 por ciento, con el objetivo de fortalecer los recursos públicos y alinearse con el promedio nacional, destinando estos fondos a obras sociales y de infraestructura.
Además, los legisladores extendieron la aplicación del impuesto ambiental, conocido como derecho de saneamiento ambiental, a todos los municipios del estado, en línea con la modalidad implementada en Los Cabos desde 2022. La medida busca garantizar recursos dedicados a la protección del entorno, a través de la creación de fideicomisos municipales que manejan fondos para tratamiento de residuos, conservación de playas y espacios públicos.
Por otra parte, se aprobó la homologación del Impuesto Sobre Adquisición de Bienes Inmuebles al 3 por ciento en toda la entidad, ajustando la carga fiscal en transacciones inmobiliarias a partir del próximo año. Este paquete de reformas refleja la intención del Congreso de modernizar y equilibrar las cargas fiscales en Baja California Sur, en un esfuerzo por responder a las necesidades financieras y ecológicas del estado.
Cabe destacar que estos cambios en la política tributaria se contextualizan en un escenario donde los gobiernos buscan diversificar sus ingresos para hacer frente a desafíos sociales y ambientales, además de promover un desarrollo sustentable apoyado en recursos propios y en la conservación del entorno natural.
