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Baja California

Avance del 85% en obra clave conecta acueducto en Tijuana

La obra de interconexión en Tijuana, al 85%, apunta a estabilizar el suministro en 690 colonias tras retrasos y daños en 2025.

Por Redacción2 min de lectura
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La interconexión final mejorará el suministro de agua en más de 690 colonias tras retrasos y socavón en 2025.

La interconexión del Acueducto Florido-Aguaje en Tijuana avanza al 85%, acercándose a completar una obra crucial para el suministro de agua. El proyecto, que inicialmente debía terminar en enero, encara su fase final después de superar obstáculos técnicos y dificultades en su ejecución.

Este trabajo busca conectar una tubería de 250 metros que fue instalada en los años ochenta, en un tramo sometido a alta presión. La interrupción en 2025, causada por un socavón en la colonia Terrazas de La Presa, evidenció la urgencia de reforzar el sistema. La reparación solo sustituye parte del tramo, pero representa un paso importante para la infraestructura hídrica.

La inversión de más de 50 millones de pesos se destinó a esta fase, priorizando las áreas con mayor riesgo de ruptura. La sustitución del tramo de tubería busca reducir pérdidas por fugas y garantizar presión constante, beneficiando a más de 1.3 millones de habitantes.

Aunque no se ha definido la fecha exacta de finalización, se espera que la obra concluya en las próximas semanas, reanudando el servicio de agua en las colonias afectadas. La obra forma parte de un plan integral para modernizar la red y evitar futuras interrupciones.

El contexto revela que, desde 1982, el mantenimiento de estas tuberías había sido mínimo, concentrándose en reparaciones de emergencia. La sustitución de solo esta sección refleja la limitación presupuestal, dejando pendientes trabajos más extensos para el futuro. Sin embargo, la prioridad ahora es estabilizar la infraestructura crítica y reducir riesgos.

El proyecto beneficiará directamente a zonas densamente pobladas y a comunidades cercanas a Playas de Rosarito. La obra no solo soluciona un problema técnico histórico, sino que también responde a la necesidad de infraestructura resiliente frente a las altas presiones y el envejecimiento de las redes públicas.

Este avance es fundamental para mejorar la calidad y continuidad del suministro de agua, garantizando agua potable para un amplio porcentaje de la población. La inversión y esfuerzos en estos trabajos son clave para evitar desastres y garantizar el bienestar social en la región.

El fortalecimiento de las redes de agua también contribuirá a reducir pérdidas y optimizar recursos en una ciudad que enfrenta crecientes demandas y desafíos climáticos. La conclusión de esta fase marca un paso firme hacia un sistema hídrico más seguro y eficiente.

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