Tijuana, Baja California. – La importación de vehículos usados ha experimentado un incremento de hasta el 90% en los costos en el último año. Este aumento ha sido atribuido a mayores gastos generales, impuestos y exigencias administrativas en aduanas, según Jorge Macías Jiménez, Presidente de la Unión de Comerciantes de Autos de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) Tijuana.
El principal desafío radica en las restricciones que obligan a los importadores a adquirir vehículos únicamente de proveedores autorizados, lo que incrementa los costos asociados a la facturación y otros trámites como certificados de no contaminación. Jorge Macías afirmó que la dificultad de importar autos se ha vuelto notable, lo que agrava la situación financiera del sector.
Macías Jiménez también alertó sobre los cambios fiscales que entrarán en vigor en abril, obligando a los importadores a presentar más información ante las aduanas. Este panorama podría complicar aún más las operaciones del sector si no se realizan las adecuaciones necesarias. “Va a estar difícil cumplir como importadores, pero estamos trabajando para encontrar una solución”, resaltó.
El sector automotriz aún enfrenta los efectos del decreto de regularización de autos de procedencia extranjera, conocido como “autos chocolate”, el cual provocó una caída de hasta el 90% en las ventas durante su implementación. Aunque la derogación del decreto creó expectativas de recuperación, el contexto económico y el incremento en la carga fiscal continúan limitando el repunte.
Respecto al tipo de cambio, el presidente de la unión indicó que un peso fuerte podría beneficiar a los importadores, ya que facilita la compra de vehículos en dólares. Sin embargo, este beneficio se ve contrarrestado por los altos costos de importación. “Un vehículo que antes costaba 7 mil dólares se abarata hasta un 15%, pero ese beneficio se pierde cuando importar cuesta casi lo mismo que el vehículo”, concluyó.

